Ya fui y regresé de Panamá. No resulto lo que yo esperaba (y no por los demás, sino por mí), pero no estuvo mal. Puse en práctica mis escasos conocimientos de natación y vi cocodrilos. Me mataban los ponches de frutas y la mantequilla colombiana.
Conocí el Canal y el Ministerio de Salud.
Compré unos perfumes originales y unos converse a un súper, súper precio. Compré tantas cosas que mi maleta no podía cerrar. Así que le pedí de favor a Conde que se llevará algunas de mis cosas en su maleta. De regreso coincidimos con Obama, y pues no saben el rollo que nos toco en el aeropuerto.
Sinceramente extrañaba a Roberto, todas las noches hablamos por gmail. mmmmm!!! Hay el amor!!!!!!
Conocí a varias personas, de las cuales me ahorro describirles la impresión. A otras salude nuevamente y en otras comprobé que siguen siendo iguales.
En fin, mi carga de trabajo no ha disminuido desde entonces y creo que no disminuirá... me daré tiempo para contarles muchas cosas que han sucedido.






